miércoles, 27 de mayo de 2009

Y las llaves del cielo??




23 de mayo de 2009

Nuevamente amanecer en Roma, no hay forma de no estar bien, así que con todo el ánimo, aunque temprano, a levantarse y a hacer el ritual matutino, y así prepararse para salir rumbo al Vaticano. Tomar el metro en “La Celsa” y transbordar en “Flaminio” rumbo a “San Pietro”, una vez ahí, caminar todo derecho para llegar al impresionante conjunto de columnas que rodean la plaza de San Pedro, una monumental construcción en forma circular en cuyo centro se encuentra un obelisco y una fuente.

Al recorrer los pasillos custodiados por tres filas de colosales pilares, nos acercamos a la Basílica de San Pedro, a medida que la distancia que nos separaba de ella decrecía, la gente aumentaba, y una vez estando a sus pies, a punto de entrar, ho sorpresa, nos impiden la entrada porque Roberto llevaba playera sin mangas, esto es una muestra de la formalidad que tan magnifica edificación demanda. Así que regresar por los largos pasillos circulares hasta la entrada para comprar una playera y así poder entrar. Tras la ida y el regreso, al fin logramos pararnos justo bajo la enorme puerta, a tan sólo un paso de estar dentro de la famosísima y diría yo, inigualable basílica de San Pedro. En su interior, renace esa sensación de vacío en el estomago que ya he comentado, cada esquina, cada pilar, cada pintura, escultura, ventana, techo o suelo, cada punto en el espacio dentro de la basílica describe magnificencia, y una vez más, fotos por aquí y por allá, de todos ángulos y posiciones posibles. Al fondo lo que sería el atrio principal, con dos más a sus costados, en uno se oficiaba una misa, en el otro, simplemente el paso cerrado, y en el central un arreglo rectangular de cuatro columnas oscuras sosteniendo un techo con gran detalle que suponemos (ha falta de guía de turistas y letreros) cubrían un pasillo a desnivel que permanecía cerrado, sin embargo a su alrededor giraba un gran misticismo, pues inclusive se escucho la suposición de que ahí estaban los restos del apóstol. Un recorrido largo y lleno de fotografías nos llevó a la salida, donde casualmente nos encontramos con el término de una boda, los novios saliendo de la basílica, los paparazis moviendo a la gente para tomar las fotos, y yo aprovechando para el espacio para poder fotografiar a los desconocidos, que probablemente después serían noticia, pues seguro no es fácil casarse en la basílica de San Pedro, jejeje.

Posteriormente nos dirigimos a los museos del Vaticano, un recorrido en el cual se pueden apreciar en las primeras cámaras, pinturas al Oleo, sobresaliendo las de la ”Madonna con bambino”, algunas de los apóstoles, y un cuadro enorme con la última cena, una versión diferente a la original de da Vinci. De ahí el recorrido nos llevó a pasar por el jardín de la piña, y de ahí al cuarto de las esculturas, donde se observaba una gran variedad de rostros esculpidos en mármol, cuerpos masculinos desnudos, unos pocos semidesnudos femeninos, tronos y ángeles, esto a lo largo de un pasillo de aproximadamente 100 metros, adjunto a este pasillo un salón-jardín circular seguía con la exposición de mármol, éste con el nombre de “octagonal” (espero no recordar mal el nombre), exhibía en puntos o ángulos que rodeaban a un jardín, más de la tendencia a describir mediante cincel y mármol, el cuerpo (CORRECIÓN DE SHU, MUCHAS GRACIAS) masculino al desnudo. Al atravesar el jardín llegamos a otro salón circular que parecía dedicarse a las musas, y junto a él un pasillo adornado con esfinges que formaban la entrada hacia un grupo de salones con una característica en común, todos daban un enorme dolor de cuello, pues su arte y belleza se exhibía en las pinturas (seguramente frescos) que adornaban el techo con sus miles de colores, figuras, e historias, resaltaban ángeles, vírgenes, adornos dorados, el cielo, algunos ancianos (tal vez santos), así un grupo de varios corredores o salones, cada uno dedicado a algún papa en específico, algunos como extras ofrecían pinturas en las paredes, exponiendo mapas, papas, ángeles, la historia de Cristo, y así finalmente llegar al objetivo de la visita la Capilla Sixtina, que aunque poco impresionante en cuanto a tamaño, pues no supera por mucho a una capilla simple, en cuanto a color, historia y arte no tiene comparación, recorrerla es el equivalente a ir de compras al mercado, la gente pasa y te empuja, todos amontonados y discutiendo en todos los idiomas, con el extra inigualable de apreciar tan bellas obras de arte que corren desde el frente del atrio hasta el último centímetro del techo, cada cuadro describiendo una historia, con el talento del maestro Miguen Ángel Buonarroti, y entre ellas se busca “La Creación de Adán”, que aunque a simple vista no pareciera más que un cuadro más del adorno del techo, en realidad ilustra el inicio de la humanidad. Así terminamos el recorrido por los museos del Vaticano, tras una exposición de arte religioso moderno y una exhibición de mapas, globos terráqueos y maquetas.

Al salir de los museos nos dirigimos a ningún lugar, tratamos de entrar a la ciudad, pero las pocas entradas estaban bien custodiadas, así que rodeamos un poco la muralla, y decidimos regresar a la plaza, ahí nos tocó la fortuna de toparnos con un desfile en honor al papa, mismo nunca vimos, jejeje. El desfile era una marcha de música, niños, jóvenes, adultos y ancianos, cada uno con ropaje de clásico de diferentes colores, vino, verde, dorado, cada contingente marchando a su ritmo, y hasta atrás un grupo de entretenimiento con látigos, donde tras una formación estratégica, y una coordinación por demás precisa, al azotar los látigos contra el suelo se formaba una melodía que cautivaba e impresionaba a todos los espectadores. Con esta muestra fue con la que salimos de la plaza rumbo al “Castillo de San Angelo”, en el camino nos topamos con un grupo de búsqueda del tesoro, unos jóvenes italianos, que tenían que lograr objetivos para reunir fondos, y en ese momento nos convertimos en una de sus metas, pues tenían que llevar a algún extranjero, así que después de vernos sospechosamente, nos preguntaron de dónde éramos, mostramos nuestros pasaportes, tomamos una foto, y seguimos con nuestro camino, a medida que nos acercábamos al castillo, lo hacíamos también al río Tiber, de manera que en un instante estábamos en el puente de la entrada, un puente blanco con esculturas de ángeles que conectaba los dos extremos del Rio, en uno de ellos, se veía un parque, en el otro la enorme fortaleza, a la cual entramos segundos después de las fotos en el río.

El Castillo constaba de un edificio principal en el centro, luego un pasillo que lo separaba de la muralla a su alrededor, así que primero recorrimos la muralla con una gran vista panorámica de la plaza de San Pedro, las cuatro torres en las murallas llevaban le nombre de los evangelistas, y en llas se veían aún los cañones y balas que en otros tiempos sirvieran de defensa. Después nos aventuramos en una subida por el edificio principal, en el cual se exponían artículos como sillas, cuadros, pinturas, vasijas, chimeneas, instrumentos, y armas, la mayoría del tiempo del inicio de las armas de fuego y los vestidos elegantes. En la cima del edifico central, un mirador de toda Roma nos permitió contemplar el atardecer, bueno el inicio, ahí fotos de todos los ángulos para recordar Roma desde el Tiber, curiosidades: una paloma casi nos deja caer sus gracias, y un señor español nos tomó una foto con la cámara al revés, justo antes de tomarnos otra degollándonos, jejeje.

El mirador del castillo nos cautivo por un buen rato, después decidimos conocer un poco más del rumbo, así que regresamos a las avenidas cerca de la plaza, ahí nos encontramos con una “muestra internacional”, donde probamos una variedad de quesos, mermeladas, carnes, mieles, y tristemente ya no nos tocó vino, de ahí caminamos hacía una parte más comercial, donde probamos pizza artesanal por peso (dependiendo lo que pese tu pizza y sus ingredientes es lo que pagas), con dos euros fue suficiente para probar una buena rebanada. Finalmente de regreso al metro para movernos una vez más hacia el Coliseo, el objetivo esta vez era ver Roma de noche, así que esta vez tras un cambio de línea en el metro, llegamos a la estación “Colosseo”, y justo al salir de ella, ahí estaba, frente a nuestros ojos, el Coliseo Romano, era un poco temprano y aún se veía luz, así que decidimos esperar un poco mientras veíamos una exposición de la Champions League, logrando fotografiar la copa misma. Así pues esperamos el anochecer junto al Coliseo (casi hasta las 9:15 pm) y logramos observar la gran arena de noche, con sus arcos iluminados, sobresaliendo en el cielo oscuro de Roma, las luces se reflejan en sus muros ancestrales tanto como en los reconstruidos, y así nos despedimos de Roma. Tomamos nuevamente el metro rumbo al hotel para descansar nuestra última noche en la “Città Eterna”.

Finalmente la respuesta a la pregunta del inicio: ¿Y las llaves del cielo? ¿No se suponía que las tenía San Pedro?, pues en realidad nunca vimos llave alguna, pero la visita al Vaticano y a la basílica de San Pedro, es algo inolvidable, así que no importa no haber encontrado las llaves del cielo.

4 comentarios:

  1. Wooow! siento revivir mis clases de Historia del Arte. Curiosamente estas realizando un viaje que ha sido un sueño eterno, y seguramente algún día alcanzable, de mi persona. Es impresionante cómo es que cuentas tu travesía. Claro... no se podría hacer menos a tales significativas muestras de arte.
    Aunque se ve que lo estás haciendo, creo que no está de más que te lo recuerde: disfruta mucho tu estancia por allá, sé muy atento y muy observador con todo lo que esté enfrente tuyo, cada detalle cuenta ;)y cuídate mucho también, siempre alerta, eh! jajaja

    Bueno, son mis recomendaciones. Ánimo! Estás en Italia. Muchos saludos míos desde México. Siempre deseándote lo mejor.

    Ah! si... yo tengo una petición... sé que dijiste que atendías las peticiones... y yo tengo una nadamás. No te preocupes, no es algo que pueda ser comprado, aunque no estoy 100% segura de que me puedas traer este encargo. Yo pido una pequeña piedra, que pese lo menos posible (no quiero que represente una exesiva carga extra en tu equipaje de regreso), de donde sea que la traigas, siempre y cuando sea de Italia y te acuerdes de donde la recogiste ;). Espero puedas traermela. Y si por cualquier cosa, no puedes no te preocupes... jajaja ahi será pa' la otra ;).

    Gracias y mucha suerte!!!

    KiKa

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  2. Ola
    wow, estas donde se filmo la pelicula angeles y demonios, las llaves del cielo estan en la tumba de san peter, segun la pelicula jajajajaa, pero si q interesante heeeee, te puedo decir q conosco esas iglesias gracias a esa movie y en realidad es muy muy interesante todo lo que vez ahi....recuerda no entrar a los archivos secretos del baticano puedes tener problemas con la guardia suiza o te pueden confundir con illuminati jejeje...
    Disfrutalo xau

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  3. Hola Juan..Jo, Roberto del mal, y ahora también Diego:

    (Cada vez que hablo contigo me entero de que alguien más esta en el viaje jaja.)

    Me agrada mucho la forma en que describes los edificios, me haces imaginarmelos con mucho detalle y si lo que imagino es correcto.. GENIAL!! la emocion de estar en lugares tan importantes y simbólicos debe ser impresionante, gracias por compartir todo eso por aqui :D

    En tu post dos cosas me dieron risa.. la primera es sobre la playera de Roberto.. Que triste!! jaja, pero al menos ya traeran una playera de por allá jaja.
    La segunda cosa fue un error de dedo, que comprendo y sé que es normal jaja, pero se lee muy gracioso :P "Más de la tendencia a describir mediante cincel y mármol, el cuero masculino al desnudo" jajaja, una p hace mucha diferencia :P

    Nos leemos luego, sigan pasando un buen rato y sigue tomando fotos ehhh.

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  4. Genial!! jajaja estoy realmente feliz de que hayas pasado todas esas bonitas experiencias :D
    me parece que todo ha ido más q excelente, me gustó mucho lo de los látigos (muajaja, no pienses cosas raras), el sonido debe ser impresionante!!!
    jajajajja dile a fernando roberto a ver si aprende a vestirse como debe ser!! jajaja

    wowowowowowowo q chido estar en esos lugares, más por q son los del libro de ángeles y demonios, lo q me recuerda q quisiera ver la película jejeje, además toooda la historia q encierran y aaaaaaaaa, me encanta saber q estas visitando lugares tan geniales y q los disfrutas mucho :D

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